La lavandería del Complejo Hospitalario Arnulfo Arias Madrid de la Caja de Seguro Social (CSS), que dota de ropa a pacientes y médicos, enfrenta problemas como falta de personal, robo de prendas y maquinaria que está por cumplir su vida útil.
Esta situación inquieta a médicos y pacientes, quienes plantean que estas deficiencias pueden ocasionar que las personas que acuden allí en busca de atención no reciban ropa hospitalaria.
También está el temasanitario, ya que muchas de estas prendas requieren esterilización cuando van a ser usadas en áreas quirúrgicas.
Actualmente, en ese departamento laboran unos 60 funcionarios, que cubren 2 turnos de 8 horas durante los 7 días de la semana. No obstante, necesitan unos 20 trabajadores más.
De hecho, 10 de los trabajadores del departamento renunciaron o fueron despedidos por varias faltas durante el último año.
Sin embargo, trabajar con menos personal del que se necesita no es el único reto que tienen que enfrentar las autoridades de este hospital. También persiste la desaparición de la ropa hospitalaria que utilizan los pacientes y los médicos.
FALTA DE CONTROL
El coordinador de la Comisión Médica Negociadora Nacional, Domingo Moreno, reconoció que la desaparición de la ropa del nosocomio es un problema que siempre ha existido, porque no hay una verdadera coordinación entre los encargados de este proceso.
Según Moreno, la única forma para terminar con este inconveniente es que exista control entre los actores de los diferentes procesos, es decir: lavado, entrega a las diferentes salas y recuperación para volver a esterilizar.
Detalló que debe haber control de la cantidad de ropa que se envía y de la que regresa, así como una mayor responsabilidad de las personas que laboran en la lavandería y costura.
El médico no descartó que el próximo jueves se enfrente una “crisis” de ropa hospitalaria, porque para esta época también se ausentan muchos trabajadores del departamento.
Por su parte, el presidente del Comité de Protección al Paciente y Familiares, Roger Barés, expresó que la falta de personal en la lavandería del complejo puede acarrear que los pacientes no reciban la ropa hospitalaria que requieren a tiempo y limpia.
Barés agregó que uno de los aspectos a considerar es que los nombramientos en departamentos como ese no deberían responder a fines políticos, sino a un perfil que garantice un trabajo eficiente y oportuno.
Tanto pacientes como médicos vienen demandando con frecuencia a las autoridades de la CSS cumplir con los estándares de limpieza que se exigen para un centro de atención médica de cuarto nivel, como el Complejo, donde han ocurrido varias “crisis sanitarias” debido a bacterias en el ambiente.
EL TRABAJO
El jefe de Lavandería y Costura del Complejo Hospitalario Arnulfo Arias Madrid, Manuel Villalaz, expresó que con los 60 colaboradores y el apoyo de funcionarios de otras áreas diariamente lavan 16 mil libras de ropa; o sea, unas 480 mil libras mensuales.
Villalaz indicó que lo ideal sería contar con 20 colaboradores más. De esta manera, la labor se haría con personal del propio departamento y no tendrían que traer de otras áreas.
Este departamento cuenta con tres lavadoras con capacidad para lavar 600 libras de ropa cada una, otra de 400 libras y un túnel con espacio para 20 mil libras de ropa.
En ese sentido, Villalaz indicó que el túnel está por “cumplir su vida útil de 20 años”, pero aseguró que gracias al mantenimiento ese equipo ha durado más del tiempo previsto.
HURTO DE ROPA
La desaparición de la ropa en el Complejo Hospitalario Arnulfo Arias Madrid se presenta durante todo el año, sin que hasta ahora se logre poner un alto al problema.
En su momento, Villalaz puso como ejemplo que, de mil sábanas que envían a las diferentes salas del hospital, puede regresar la mitad.
En este centro de atención médica se esterilizan sábanas, fundas, batas de broches, camisas abiertas y pantalones de cirugías, entre otras prendas, a un costo de 31 mil dólares mensuales, mientras que para comprar estas piezas se destinan de 800 mil dólares a un millón de dólares por año.
En cuanto a las piezas de ropa que se descartan porque cumplieron su vida útil, las autoridades de la CSS informaron que se les quita el sello de la institución y, posteriormente, se desechan como corresponde.
ATENCIÓN MÉDICA
El subdirector del Complejo, Galen Antonio López, explicó que este centro tiene 850 camas censadas.
López informó que el área con mayor demanda de atención es el cuarto de urgencias, donde son atendidos por lo menos 4 mil pacientes todos los meses, de los cuales aproximadamente el 10% requiere hospitalización.
Además, expresó que en las áreas de hospitalización y cirugías se utiliza ropa de tela, porque en el caso del cuarto de urgencias el material, regularmente, es desechable.
López expresó que a este material se le denomina de recambio, porque en ocasiones, según la situación en la que llegue el paciente, el médico se debe cambiar para atender a otro enfermo.
Además, subrayó que en este cuarto de urgencias, a diferencia de la zona de hospitalización, no es una obligación utilizar las piezas de tela, porque las camas no se usan prolongadamente.



