El secretario general de la OEA afirmó ayer jueves que contempla aplicar la Carta Democrática contra Nicaragua, mecanismo que puede implicar su suspensión del organismo, tras la denuncia de la CIDH de que el gobierno de Daniel Ortega cometió crímenes de lesa humanidad.
“Nos vemos obligados a empezar la aplicación de la Carta Democrática Interamericana”, dijo Luis Almagro, pues “la lógica de la dictadura está definitivamente instalada” en Nicaragua.
El secretario general se expresó durante una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), convocada por Argentina, Canadá, Chile, Brasil, Colombia, Perú y Estados Unidos.
La Carta Democrática de la OEA se aplica cuando hay una alteración o una ruptura del orden democrático y puede desembocar en la suspensión de un miembro.
Su artículo 20 faculta al secretario general o a cualquier país miembro a convocar inmediatamente un Consejo Permanente para evaluar la situación.
Si la Asamblea General, convocada para un período extraordinario de sesiones, constata que se ha producido la ruptura del orden democrático en uno de sus miembros y que las gestiones diplomáticas han sido infructuosas, puede decidir su suspensión de la OEA con el voto afirmativo de los dos tercios de los integrantes.
El caso más reciente de suspensión de un país fue Honduras, tras el golpe de Estado contra Manuel Zelaya en 2009.
