La Casa Blanca descartó ayer un diálogo con Corea del Norte, excepto para facilitar el regreso de estadounidenses detenidos en esa nación, desechando la apertura de “canales de comunicación” entre ambos países sugerida por el secretario de Estado, Rex Tillerson.
“Hemos sido claros en que ahora no es el momento de hablar. Las únicas conversaciones que han tenido lugar, o que tendrían lugar, serían para el regreso de los estadounidenses detenidos”, dijo la portavoz Sarah Huckabee Sanders, quien precisó que hay tres ciudadanos de Estados Unidos (EU) detenidos en Corea del Norte.
“Hay una diferencia entre hablar y ejercer presión diplomática y apoyamos fuertemente la presión diplomática sobre Corea del Norte, lo que seguimos haciendo. Pero ahora simplemente no es el momento de tener conversaciones” con ellos, apuntó.
EU y la mayor parte de la comunidad internacional consideran inaceptable el programa balístico y nuclear de Pionyang, lo que en los últimos días ha dado lugar a una escalada verbal entre el presidente Donald Trump y el líder norcoreano Kim Jong-Un, que algunos temen derive en confrontación.
Durante una visita a Pekín, el jefe de la diplomacia estadounidense dijo que altos responsables de su país tenían “dos o tres canales de comunicación” abiertos, algo que Trump consideró el domingo como una “pérdida de tiempo”.
