SELECCIÓN DE MAGISTRADOS

Castillo pondera su independencia y experiencia

Castillo pondera su independencia y experiencia
Castillo pondera su independencia y experiencia

Juan Francisco Castillo, quien aspira a ser magistrado de la Corte Suprema de Justicia, ayer fue sometido al escrutinio de la Comisión de Estado por la Justicia, organismo que desde el pasado 7 de mayo entrevista a los que quieren reemplazar a Oydén Ortega y a Jerónimo Mejía en el máximo tribunal del país.

Castillo, actual magistrado del Tribunal Superior del Segundo Distrito Judicial, hizo un recuento de su vida profesional y personal.

Contó que empezó su carrera en el Órgano Judicial como escribiente de la Sala Civil, a la que aspira llegar como magistrado después de 34 años de experiencia.

“Me gusta lo que hago. Si no me escogen, regreso a mi trinchera”, reveló.

Actualmente preside el Consejo Consultivo de la Escuela Judicial del Instituto Supremo de la Judicatura y es docente en el centro regional de la Universidad de Panamá en Penonomé, Coclé. Aseguró que no tiene lujos y que lleva una vida cómoda y muy sencilla.

Pidió que se le de la oportunidad de llegar a la Corte para proponer cambios, ya que cuenta con la “legitimidad”, la experiencia y la independencia que le da el hecho de ser funcionario de carrera. Piensa que la mejor manera de recuperar la confianza en la Corte es con trabajo, transparencia y rendición de cuentas.

Si el Ejecutivo lo escoge como magistrado, prometió que pondrá un “portavoz judicial” que informe todo lo que se está haciendo. Además, respetará la independencia judicial, “siempre actuando con base en mis principios”.

Argumentó que ya es hora de que la Corte piense en un “magistrado administrativo”. Recordó que el presidente de la entidad tiene demasiada responsabilidad, ya que tiene que ser el representante legal de la Corte, de su sala y de los demás tribunales. El tiempo que le queda, dijo, es para ejecutar su plan de trabajo. Piensa, además, que debe darse una reforma administrativa para alargar de dos a cuatro años el periodo de un presidente de la Corte.

Aseguró no tener contactos en el Ejecutivo y manifestó que es el “ungido” de su madre.

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