El Parlamento de Cataluña aprobó ayer miércoles una ley para convocar para el próximo 1 de octubre un referéndum de secesión de España, que Madrid considera inconstitucional y que buscará impedir con todo su arsenal jurídico.
Tras una tensa sesión que se prolongó por 11 horas, la ley fue aprobada con los 72 votos de la mayoría independentista de la cámara y 11 abstenciones. Gran parte de la oposición, que denunció la ilegalidad de la votación, se ausentó, no sin que antes algunos de los diputados dejaran en sus escaños banderas de España y de Cataluña juntas.
Ahora el gobierno catalán debe firmar el decreto para convocar el referéndum para el 1 de octubre, con el que se busca preguntar a los catalanes si quieren que esta región de 7.5 millones de habitantes (16% de la población española) se convierta en un “Estado independiente en forma de república”.