Venezuela acusó ayer a Chile de interferir en sus asuntos internos, luego de que la Cancillería del país sureño solicitó información sobre Braulio Jatar, un periodista chileno-venezolano que fue arrestado, en un caso que está generando roces diplomáticos.
Jatar, abogado y dueño del sitio web Reporte Confidencial, fue detenido en la isla de Margarita a principios de septiembre, luego de difundir videos de protestas contra el presidente Nicolás Maduro.
Jatar fue el único que quedó detenido entre un grupo de 30 personas arrestadas por sonar sus cacerolas mientras Maduro recorría un barrio.
La Cancillería chilena exigió al Gobierno venezolano que dé a conocer “de inmediato” el lugar de reclusión de Jatar, luego de que su familia denunció que fue trasladado desde Margarita a un lugar desconocido. También pidió que le permitan la visita de su familia, sus abogados y del cónsul.
El canciller de Chile, Heraldo Muñoz, había dicho días después del arresto que su país haría todas las gestiones necesarias a favor del acusado.
“Venezuela rechaza el contenido del comunicado (...) de Chile (...) en razón de su inadmisible injerencismo, falsos presupuestos y falta de recato diplomático”, adujo el Gobierno. “El Canciller [chileno] Heraldo Muñoz, en su inamistoso accionar hacia el Gobierno (...) obedece a presiones de los sectores más reaccionarios de la burguesía pinochetista y la elite internacional, aliada a la derecha golpista venezolana”, agregó en un comunicado.
Según la Cancillería, Jatar está siendo procesado por “delitos de extorsión, fraude, legitimación de capitales y contra el orden constitucional y democrático”.