La justicia chilena imputó al excandidato presidencial Marco Enríquez Ominami y a su exjefe de campaña Cristian Wargner por delitos tributarios para fines políticos.
La fiscalía considera que el político “facilitó” que su exjefe de campaña emitiera 36 facturas falsas en 2011, 2012 y 2014 por cerca de 391 millones de pesos (unos $585 mil), por servicios que nunca habrían sido prestados.
Las facturas fueron emitidas a nombre de SQM Salar, una filial de la minera Soquimich, y sirvieron para pagar las campañas presidenciales de Enríquez Ominami, quien emergió como una tercera vía en los comicios de 2009, logrando el 20% de los votos, y quien ya dijo que se lanzará en 2017 otra vez.
La fiscalía dijo en la audiencia que la mano derecha del político “suscribió un contrato simulado”, cuyo objeto era prestar asesorías a la minera en materia de comunicaciones” y que esas facturas ocasionaron un perjuicio de 130 millones de pesos (unos $194 mil) al fisco.
