Miles de personas marcharon ayer en Santiago para reclamar la liberación de los mapuches que se encuentran detenidos como resultado del conflicto indígena que los enfrenta al Estado chileno por tierras que consideran propias.
Los manifestantes marcharon por el centro de Santiago en apoyo de los mapuches, que mantienen una centenaria demanda por tierras que consideran propias por derecho ancestral y que fueron entregadas por el Estado chileno a privados.
La manifestación se realizó de forma pacífica bajo un operativo de control policial, pero concluyó con incidentes protagonizados por encapuchados que atacaron locales comerciales y espacios públicos, pero que fueron repelidos por la policía.
En el marco de la demanda mapuche, grupos radicales indígenas han perpetrado en las décadas recientes ataques incendiarios contra edificios públicos, así como de empresas forestales e hidroeléctricas y templos religiosos en la llamada zona de conflicto mapuche, en la región de la Araucanía.
Decenas de mapuches se encuentran detenidos y enjuiciados por estos ataques, entre ellos la curandera Francisca Linconao, encarcelada por la muerte de una pareja de ancianos tras el incendio premeditado de su hacienda en enero de 2013.
La policía chilena mantiene en la zona de conflicto mapuche un fuerte resguardo ante las continuas confrontaciones que enfrenta con los grupos indígenas.
