Pekín instaló un radar con potencial uso militar en el mar de China Oriental, en aguas disputadas entre Japón y China, informó ayer el diario Nikkei, una acción que podría agravar las tensiones entre ambos países.
El Ministerio de Relaciones Exteriores japonés dijo que China había colocado un radar de búsqueda y cámaras de vigilancia en una de las estructuras marinas de un campo de gas reclamado por ambos países, indicó el diario financiero japonés Nikkei.
El pasado viernes, el ministerio emitió una protesta por los canales diplomáticos, indicó el medio, que precisó que esta es la primera unidad de radar en ser instalada en el área, donde se estima que hay un rico campo de hidrocarburos.
“La intrusión de este material chino en las aguas territoriales de Japón, que rodean las islas Senkaku, es una violación a la soberanía nacional”, dice una nota de prensa difundida por el Ministerio de Relaciones Exteriores japonés.
El Gobierno japonés está analizando la potencia del aparato, en un contexto de inquietud por el posible fortalecimiento de la presencia militar de Pekín en el mar de China Oriental. El ministro de Relaciones Exteriores japonés no emitió un comentario de las informaciones.
Pekín y Tokio se disputan la soberanía de territorios deshabitados del mar de China Oriental llamados Senkaku por Japón y Diaoyu en China. Los territorios, un grupo de islotes, están administrados por Japón, pero Pekín reclama su soberanía.
En 2008, Japón y China habían decidido desarrollar conjuntamente las reservas de hidrocarburos de la zona, firmando un compromiso de que ninguno de los dos iba a proceder a una perforación en solitario. Pero las negociaciones se empantanaron en medio de sospechas de Tokio de que China había iniciado operaciones en la zona.
El pasado sábado Tokio detectó cerca de 230 barcos de pesca y guardacostas chinos, entre ellos cuatro naves que aparentemente transportaban armas.
La tensión a causa de estos islotes situados al sur del archipiélago nipón alcanzó su punto máximo a finales de 2012, perjudicando seriamente las relaciones bilaterales entre los dos países asiáticos.
Tras varias tentativas de conciliación entre ambas partes, Japón emitió una protesta en junio afirmando que una fragata de la marina china pasó cerca de sus aguas territoriales en esta zona, por primera vez.
