Unos 40 policías bolivianos capturados por una turba de mineros ayer fueron liberados después de varias horas, algunos de ellos heridos, informó un jefe policial, mientras el Gobierno llamó al diálogo y a despejar las rutas ocupadas.
Los dirigentes de las cooperativas mineras rechazan una ley que permitiría que se creen sindicatos en sus organizaciones.
El ministro del Interior, Carlos Romero, sostuvo que “con estas actitudes violentas pretenden chantajear al Gobierno para exigirle que se modifique la ley de minería y se les permita celebrar contratos de asociación con empresas privadas” extranjeras, lo que está prohibido por la Constitución.
Aliados del Gobierno, los mineros cooperativistas tenían a su cargo hasta hace poco un Viceministerio de Minería, que intentan recuperar, aunque mantienen bajo su control una superintendencia del sector.
Unos 5 mil 200 cooperativistas mineros mantienen ocupadas una decena de carreteras, especialmente en La Paz y Cochabamba.