Las aspiraciones de las víctimas de la dictadura militar (1968-1989) de lograr justicia recibieron un nuevo revés, luego de que la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia confirmó un sobreseimiento de las sumarias seguidas al exdirector del extinto Departamento Nacional de Investigaciones Armando Contreras por la muerte del dirigente político Rubén Miró.
En un edicto publicado en la Sala Penal el pasado viernes, esa instancia confirmó la decisión del Segundo Tribunal Superior, que dio un sobreseimiento provisional de las sumarias seguidas a Contreras por la muerte de Miró, cuyo cuerpo fue encontrado el 1 de enero de 1970 en Chepo.
Los magistrados de la Sala Penal concordaron con el fallo del Segundo Tribunal, fechado el 1 de julio de 2014, en el que se señaló que en los testimonios acopiados por la Fiscalía Tercera Superior no se encontraron elementos probatorios que sustentaran la solicitud de llamamiento a juicio.
El fallo de la Sala Penal también detalla que para aquella época los estamentos de seguridad no tenían un registro preciso de las ordenanzas sobre arrestos y seguimientos, ni de a quienes se asignaban dichas tareas.
El dictamen se produce tras una apelación presentada en 2014 por el entonces fiscal tercero superior, Sofanor Espinoza.
En noviembre de 2015, el Ministerio Público comisionó a la fiscal segunda superior, Geomara de Jones, para reabrir casos de la dictadura militar que aún se encuentran sin fallo judicial.
Esa vez, se dispuso realizar una revisión de los casos relacionados con la muerte y desaparición de opositores del régimen.
En el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses reposan unas 60 cajas con restos que se presumen son de personas desaparecidas durante la dictadura militar.
El Comité de Familiares de Asesinados y Desaparecidos de Panamá, Héctor Gallego solicitó al Ministerio Público se haga una revisión de los casos que han sido cerrados por los tribunales.