Después de comprobar que su invento funcionaba, Ray Tomlinson tuvo la visión de que el correo electrónico debía convertirse en una herramienta mundial para el provecho de todos.
Tardó unas décadas, pero finalmente el email fue la primera experiencia de comunicación digital de muchas personas en las décadas de 1990 y 2000, resume un artículo de la BBC titulado “¿Cuándo terminará de morir el correo electrónico?”.
No hay fecha que se vislumbre para darle de alta. Al menos a corto plazo, responde el propio reporte ante la popularidad (y amenaza) de otras herramientas aún más instantáneas para intercambiar mensajes y datos, como Facebook o WhatsApp.
De acuerdo con un informe elaborado en 2013 por pingdom.com, sitio especializado en el monitoreo en línea, 2 mil millones de personas en el mundo tenían al menos un correo electrónico en 2012 y cada día se enviaban, en promedio, unos 144 mil millones de mensajes. De esa cantidad de correos, 68.8% era spam o correo basura y de ese porcentaje el 50.7% era mensajes de productos farmacéuticos, lo número uno en la lista de spam.