Estamos en un momento en el que se necesitan cambios sustanciales a nivel electoral. Reformas que nos permitan mejorar la calidad de candidatos, hacer los procesos electorales más equitativos, sacar donaciones millonarias de campañas y hasta prevenir el uso de dinero proveniente del crimen organizado. Es por eso que, por espacio de un año, diversos sectores de la sociedad panameña debatimos el actual Código Electoral, en este nuevo proceso, incluyendo el Foro de Jóvenes de Reformas Electorales, distinto al Foro de Jóvenes de Partidos Políticos, este último el gran ausente. Sin lugar a dudas, el eje central de la discusión se dio en el tema de uso del dinero en la política, que destaca en el proyecto de ley. La única forma de subvencionar la propaganda electoral será con el financiamiento público que tendrá disponible cada partido político y candidato de libre postulación. El 100% de los gastos de propaganda será asumido por el sector público. Otro elemento importante es la disminución del porcentaje para constituir un nuevo partido político, el cual pasó de 4% a 2% en el nuevo paquete de reformas. Esto, definitivamente, puede contribuir a la aparición necesaria de nuevos actores políticos, tomando en cuenta la degradada situación de los partidos actuales. Se avanzó con la eliminación de las postulaciones simultáneas, que permitían a una persona ser candidata a dos o más cargos de elección.
De igual forma, se acortan los tiempos del fuero electoral a 15 días después de la proclamación de la elección, esto sin perjudicar a que el Tribunal Electoral pueda tramitar solicitudes de levantamiento de fuero. Ahora, los diputados de la Asamblea Nacional tienen la responsabilidad de revisar, debatir y mejorar, ya que aspectos como el voto plancha, propuesto por miembros de partidos políticos dentro de la comisión de reformas, entre otros, hacen que este nuevo paquete no sea del todo bueno. La ciudadanía debe mantenerse vigilante y participativa. Debemos defender los buenos cambios que se lograron en este proceso.