El partido de centro Ciudadanos condicionó ayer su apoyo a la investidura del conservador Mariano Rajoy a que el jefe de gobierno saliente respalde entre otros una serie de medidas anticorrupción, con el objetivo de poner fin a ocho meses de parálisis institucional en España .
“Si firman habrá mesa de negociación”, indicó en rueda de prensa el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, al detallar seis condiciones para apoyar a Rajoy.
Rajoy, que con su Partido Popular (PP) ha estado en el poder desde 2011, tiene también que “confirmar la fecha” de la sesión de investidura en el Congreso, algo que hasta el momento se ha rehusado a hacer, dijo Rivera.
España lleva ocho meses con gobierno interino desde las elecciones generales del 20 de diciembre de 2015, que produjeron un Parlamento muy fragmentado en cuatro grandes formaciones políticas, incapaz de formar un gobierno.
Los españoles debieron volver a las urnas el 26 de junio, en que el PP de Rajoy salió fortalecido, con 137 diputados de los 350 de la Cámara Baja, pero lejos de la mayoría necesaria para gobernar, de ahí que necesite apoyos para gobernar.
Rivera y su partido habían ofrecido hasta ahora abstenerse en la votación de investidura para que Rajoy gobierne en minoría, pero sus 32 diputados tampoco son suficientes.
La posibilidad de apoyar a Rajoy fue decidida ayer martes en una reunión de la ejecutiva de Ciudadanos, explicó Rivera, un día antes de una reunión con el jefe de gobierno saliente.
Las condiciones de este partido a Rajoy incluyen la reforma de la ley electoral, que actualmente desfavorece precisamente a los partidos pequeños como Ciudadanos, la separación de cargos públicos de imputados por corrupción, y la creación de una comisión parlamentaria que investigue la financiación ilegal del PP.
