El dirigente del partido liberal de centro Ciudadanos, Albert Rivera, descartó ayer formar un gobierno de coalición con Mariano Rajoy, luego de reunirse con el jefe de gobierno saliente, como parte de las negociaciones para formar un Ejecutivo.
Tampoco “vamos a apoyar al Gobierno”, subrayó Rivera, quien descartó la hipótesis de que su partido vote a favor de la investidura de Rajoy.
“Pero somos un partido realista, constructivo y responsable (...) estamos dispuestos a negociar para encontrar un acuerdo”, señaló, dejando entrever la posibilidad de que los 32 diputados de Ciudadanos se abstengan en una votación de investidura, a fines de julio o principios de agosto.
Las elecciones legislativas españolas del 20 de diciembre de 2015 produjeron un Parlamento muy fragmentado entre cuatro grandes fuerzas políticas, el Partido Popular (PP) de Rajoy, los socialistas y dos nuevas formaciones, Ciudadanos y Podemos, de izquierda radical. Intensas negociaciones no lograron un acuerdo para formar gobierno, llevando a los españoles nuevamente a las urnas el 26 de junio.
En esas elecciones, el PP de Rajoy salió reforzado, al sumar 14 diputados nuevos, lo que le permitió llegar a 137 de los 350 escaños de la Cámara Baja. De todas maneras, los conservadores quedaron lejos de una mayoría absoluta (176) para gobernar en solitario, por lo que ahora buscan aliados o al menos la abstención de un importante número de diputados que les permitan formar un nuevo Gabinete con una mayoría simple de votos.
Desde hace más de 200 días, el país ha estado dirigido por un gobierno en funciones reducido a gestionar solo el día a día.
Tras la reunión con Rajoy, Albert Rivera anunció que convocó para hoy a la dirigencia de su partido para que decida si se abstendrá para permitir la investidura al jefe de gobierno saliente.
De su lado, Rajoy valoró la “voluntad constructiva” de Rivera, a quien le ofreció enviar hoy mismo un documento con propuestas concretas para seguir negociando, señaló un comunicado.
Todas las miradas se posan ahora sobre los socialistas, segunda fuerza con 85 diputados, con el poder suficiente para bloquear cualquier nuevo gobierno o permitir su formación mediante una abstención. Su secretario general, Pedro Sánchez, anunció el sábado pasado que votarán “no” a un gobierno de Rajoy, pero el partido se muestra dividido.
La única opción de Rajoy es “convencer” al PSOE que permita su investidura, indicó Pablo Iglesias, dirigente de la coalición Unidos Podemos –Podemos y el partido ecolocomunista Izquierda Unida–, luego de reunirse con el jefe de gobierno de funciones.
Unidos Podemos, que con 71 escaños es la tercera fuerza, no apoyará“ni por activa ni por pasiva” un gobierno de los conservadores, dijo Iglesias, confirmando la postura de la coalición.
Aunque Rajoy convenza al PSOE y forme un Ejecutivo en minoría, no contará con los escaños que le permitan evadir eventuales bloqueos parlamentarios, señaló Iglesias.
