Decenas de guatemaltecos iracundos salieron ayer a las calles del centro de la capital en rechazo a reformas al Código Penal aprobadas por el Congreso, que blindan a políticos de posibles acusaciones de financiamiento ilegal.
Los manifestantes exigían al presidente Jimmy Morales que vetara esas reformas. Quemando monigotes que representaban a congresistas, además de colocar un ataúd y flores mortuorias frente al Congreso, los manifestantes lanzaron consignas para repudiar la acción de los diputados, a la que calificaron como un “Pacto de Corruptos”. “¡Están despedidos todos!”, señalaba un cartel amarillo con letras negras que portaba una mujer. El miércoles, 107 de los 158 diputados acordaron de urgencia nacional que el delito de financiamiento electoral ilícito no castigue directamente a los secretarios generales de los partidos, y recarga una eventual culpa a los contadores de cada organización política.
La votación ocurrió dos días después de que el Congreso rechazara un pedido de la fiscalía y de una misión antimafias de la Organización de Naciones Unidas para retirar la inmunidad a Morales para ser investigado penalmente por financiamiento ilícito en su campaña electoral en 2015 con el partido derechista FCN-Nación. Morales era secretario general de ese partido durante la campaña. Además, el Congreso aprobó otro cambio al Código Penal. Hasta ahora, un delito penado con hasta 5 años de prisión puede ser excarcelable mediante fianza, pero el Congreso amplió el margen para aplicar esa norma a los delitos sancionados con hasta 10 años de cárcel. La fiscalía estimó que esa normativa beneficiará a los criminales, debido a que casi 400 delitos que figuran en el Código Penal podrán acogerse a esa nueva figura legal.
Las modificaciones “propician la existencia de estructuras criminales”, advirtió en un comunicado la procuradora Anabella Morfin.

