Hillary Clinton arremetió ayer contra su probable rival en la carrera presidencial de Estados Unidos, Donald Trump, al afirmar que no es apto para gobernar el país y cuyas ideas de política exterior calificó de “peligrosamente incoherentes”.
“No tiene un temperamento apto para ostentar un cargo que requiere sabiduría, estabilidad, y una inmensa responsabilidad”, dijo Clinton en un discurso especialmente ofensivo en San Diego (California), aumentando la retórica de la ya cáustica campaña.
“Es alguien que nunca debería tener los códigos nucleares”, dijo la exsecretaria de Estado, tras enumerar la postura de Trump acerca de la OTAN, Rusia y Corea del Norte. “Aunque no sea candidata, haré todo lo posible para asegurarme de que Donald Trump no sea jamás presidente, porque estoy convencida de que llevaría a nuestro país por un camino peligroso”, afirmó.
Tal como lo hace habitualmente en sus discursos, la esposa del expresidente Bill Clinton, exsenadora y exsecretaria de Estado de Obama, dijo que conocía las dificultades del trabajo de presidente. “Le dejo a los psiquiatras explicar su afecto por los tiranos, añadió, al evocar las declaraciones de Trump sobre el presidente ruso Vladimir Putin o sobre el líder norcoreano Kim Jong-Un.
