Hillary Clinton inició ayer con una legión de periodistas detrás de ella una gira por estados clave en busca de impulsar su campaña presidencial contra el candidato republicano Donald Trump.
Clinton intentará solidificar su ventaja sobre Trump, en una jornada en que ambos mantendrán encuentros con familias trabajadoras de Ohio (norte de EU) en el Día del Trabajo. La candidata demócrata mantiene ventaja sobre el abanderado republicano en las encuestas nacionales y derrotó a Trump en la recaudación de fondos en agosto.
Pero la poco convencional propuesta de Trump para llegar a la Casa Blanca, incluida la aparente impermeabilidad de su campaña a la crítica sobre su dura retórica, asegura una ajustada contienda en los próximos 64 días previos a la elección.
La candidata demócrata, relajada y sonriente, dio la bienvenida a los periodistas a bordo de su avión. Les dijo que estaba “más que lista” para la próxima etapa de la campaña. “Estoy feliz de tenerlos a todos ustedes conmigo. He estado esperando este momento”, señaló.
El nuevo jet de Clinton es un Boeing 737-800 que tiene capacidad para 100 personas, según su equipo de campaña. El avión blanco y azul tiene la leyenda “Stronger Together” (Juntos somos más fuertes) pintada en grandes letras azules en el fuselaje.
Clinton, de 68 años, participará en eventos con familias de trabajadores en Cleveland (Ohio) y Hampton (Illinois), para celebrar el Día del Trabajo, que tradicionalmente marca el inicio de la fase otoñal de la campaña hacia las presidenciales de noviembre.
Trump, de 70 años, está detrás de Clinton en las encuestas, pero la semana pasada dominó la atención nacional y mundial con un sorpresivo viaje a México, así como con un encendido discurso sobre inmigración y una visita a una iglesia de la comunidad negra de Detroit (Michigan).
Y mientras un sondeo de CBS News colocó a Clinton a la cabeza en estratégicos estados como Pensilvania y Carolina del Norte, los sondeos muestran que la competencia es cada vez más cerrada a nivel nacional. “Las encuestas están parejas, de modo que Deshonesta Clinton está saliendo de la cama y hará campaña mañana”, ironizó Trump el pasado domingo en Twitter.
A solo tres semanas del primero de los tres debates entre los candidatos, Clinton buscará fortalecerse con múltiples actos. Clinton ha sido presionada para que dé más acceso a los periodistas que cubren su campaña.
Hasta ahora se había resistido a que la prensa viajara en su avión, como suele ocurrir en las campañas presidenciales. Empero, desde ayer lunes lleva por primera vez a periodistas en su gira. Por su parte el candidato republicano afirmó ayer lunes que participará de los tres debates presidenciales con Hillary Clinton .
“Tengo la intención de estar en los tres”, dijo Donald Trump a los periodistas que viajan junto a él en su avión de campaña y añadió que solo un desastre natural lo haría cambiar de opinión.
El primer debate será organizado el 26 de septiembre por la Universidad de Hofstra en el estado de Nueva York. El siguiente está previsto para el 9 de octubre en el campus de la Universidad de Washington en San Luis y el último tendrá lugar el 19 de octubre en la Universidad de Nevada en Las Vegas.
“Me prepararé como en los otros debates (durante las primarias republicanas) que salieron bien para mí”, explicó el magnate. Hasta ahora también Trump ha evitado cargar periodistas en su avión de campaña.
El provocativo candidato a menudo responde a periodistas y lo hace para criticar a su rival por hacer lo mismo. El campo de Trump bramó el pasado sábado contra su adversaria con un email en el que dijo que “hace 274 días que Clinton hizo una conferencia de prensa”.
Ese mensaje fue parte de una serie de emails llamados “Escondiendo a Hillary”, con los que pretende mostrar que la candidata demócrata tiene aversión hacia los periodistas.
Trump y su compañero de fórmula Mike Pence, gobernador de Indiana, insisten desde hace meses con que Clinton debe enfrentar a la prensa para hablar cara a cara acerca de la cuenta privada de correo electrónico que utilizó cuando era secretaria de Estado; un escándalo que la persigue desde hace más de un año.
Clinton también golpeó a Trump luego de que este rehusó responder a periodistas sobre si estaba arrepentido de haber liderado a los que falsamente alegaban que el actual presidente Barack Obama nació fuera del territorio de Estados Unidos.
