La aspirante presidencial demócrata Hillary Clinton se reunió ayer con agentes de la Oficina Federal de Investigaciones durante tres horas y media, como parte de una pesquisa por el uso que hizo de un servidor privado de correo electrónico cuando era secretaria de Estado, informó su equipo de campaña.
La entrevista, en la sede del FBI en Washington, se produjo tras una semana de intenso escrutinio público sobre la investigación y por dudas sobre la viabilidad de Clinton como candidata presidencial.
Todo apunta a que Clinton será elegida formalmente como la candidata de los demócratas para la elección presidencial del 8 de noviembre en Estados Unidos, en la convención que celebrará el partido en menos de cuatro semanas.
En la actualidad lidera las encuestas sobre la carrera a la Casa Blanca, por delante de su potencial rival republicano, Donald Trump.
El FBI investiga si alguien del entorno de Clinton infringió la ley por el uso de su correo electrónico personal en su casa de Chappaqua, Nueva York, mientras fue secretaria de Estado entre 2009 y 2013.
Trump asegura que la investigación debería descalificarla como aspirante presidencial. La portavoz del magnate inmobiliario, Hope Hicks, no respondió a una petición para comentar la situación.
Legisladores republicanos exigen una investigación independiente, ya que no confían en que el Departamento de Justicia maneje el asunto con imparcialidad.
El bando republicano y Trump intensificaron sus críticas el pasado jueves, tras saberse que la fiscal general, Loretta Lynch, se reunió en privado esta semana en un aeropuerto con el esposo de Clinton, el expresidente Bill Clinton.
Este evento se produce cuando la precandidata demócrata eligió al estado de Carolina del Norte para su primer acto de campaña junto a Barack Obama.
Los demócratas ven a ese estado como un lugar privilegiado para expandirse en territorio republicano ante Donald Trump, usando como base un estado que fue uno de los mayores triunfos de Obama en 2008 y donde tuvo una derrota estrecha hace cuatro años.
