La candidata demócrata Hillary Clinton suspendió actos de su campaña a la Casa Blanca a causa de una neumonía, en un momento crítico de la reñida disputa electoral y a solo dos meses de los comicios presidenciales.
Clinton tuvo que ser auxiliada el pasado domingo luego de una ceremonia pública en Nueva York; posteriormente un equipo médico informó que la candidata sufría una neumonía y aconsejó la suspensión de sus apariciones públicas ayer.
Un portavoz de su equipo de campaña, Brian Fallon, aseguró este lunes a la prensa que la neumonía es el único problema de salud de Clinton , saliendo al cruce de especulaciones sobre su estado. “Puedo asegurar que no hay otro problema médico que no haya sido divulgado. La neumonía es todo lo que hay”, dijo Fallon a la cadena MSNBC.
De hecho, añadió el vocero, Clinton planea retomar su campaña aun esta semana, después de tomarse unos días de reposo, siguiendo la recomendación médica.
El senador Tim Kaine, candidato a vicepresidente en la fórmula de Clinton, expresó que la candidata, a pesar de haber sido diagnosticada con neumonía “decidió seguir adelante” y quería estar en la ceremonia a las víctimas en Nueva York.
Ayer, el candidato presidencial republicano, Donald Trump, expresó sus deseos de una rápida recuperación, pero volvió a sugerir que Clinton no está siendo completamente honesta sobre su estado de salud.
“Algo está pasando, pero tengo la esperanza de que se recupere y vuelva a la campaña; ya la veremos durante el debate” entre candidatos, señaló Trump durante una entrevista con Fox News.
El equipo de campaña de Clinton reconoció, además, que manejó de manera inadecuada el problema de salud que la candidata sufrió el fin de semana y se comprometió a revelar detalles médicos en los próximos días.
“Creo que en retrospectiva, podríamos haber manejado esto de mejor manera en términos de proveer más información más rápidamente”, dijo Fallon a MSNBC.
Presentar al menos parte de información sobre su estado de salud es un ritual en año electoral, pero no existe nada que norme qué tanto necesita saber el público; además, los candidatos tienen privacidad médica. Clinton, de 68 años, y Trump, de 70, presentaron el año pasado una carta firmada por sus respectivos médicos en las que atestiguaron que tienen salud excelente.
La médica internista de Clinton escribió casi dos páginas e incluyó resultados de exámenes estándares de laboratorio que mostraron buena salud cardiaca y una explicación bastante detallada sobre problemas previos: una conmoción cerebral tras una caída en 2012, y problemas de trombosis en piernas por los que toma anticoagulantes como precaución.
La carta del médico de Trump constó de cuatro párrafos con pocos detalles más allá de que tiene buena presión arterial. Su médico, un gastroenterólogo, dijo que Trump “no tiene problemas médicos significativos” y “sería el presidente más saludable que haya sido elegido”.
