Las autoridades brasileñas no encontraron evidencia de que el club de fútbol Chapecoense haya sido negligente al contratar el avión que se estrelló el año pasado en Colombia y en el que murieron 71 personas, incluida la mayoría de su plantel.
Los fiscales dijeron que los dirigentes del club no negociaron con la empresa boliviana LaMia y tampoco hay evidencia de que haya habido irregularidades en la contratación de la aerolínea, que tenía vínculos con la Confederación Sudamericana de Fútbol.
El vuelo se estrelló el 29 de noviembre cerca de Medellín, adonde el equipo se dirigía para enfrentar al Atlético Nacional en la final de la Copa Sudamericana. El avión se quedó sin combustible a pocos kilómetros del aeropuerto, tras partir desde Santa Cruz, en Bolivia.
“No hay señales de conducta negligente o imprudente de parte de los dirigentes de Chapecoense”, dijeron los fiscales en un comunicado. “No se descubrieron elementos que insinúen que hubo algún pago indebido o algún interés sospechoso en la contratación de la aerolínea”.