Tres distintas razones dio la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) para cancelar una irregular licitación para eliminar semovientes en Coiba –insistente petición de Unesco–, con el fin de evitar poner en riesgo este patrimonio de la humanidad.
En junio, Unesco revisará el estatus de la isla y, ante la advertencia de mejoras, la Anam reportó el 31 de enero que empezó el proceso de contratación para erradicar el ganado de este sitio.
Con el contrato anulado y vencido, el último plazo para informar de sus avances (el 1 de febrero), previo a la cita de junio, Unesco veía con buenos ojos este “progreso”, que a la postre es irreal.