El Gobierno colombiano envió 2 mil policías y militares de refuerzo a la zona fronteriza con Venezuela, en la que enfrentamientos entre dos grupos armados han provocado el desplazamiento de miles de habitantes, declararon ayer domingo dos fuentes militares.
De acuerdo con estas fuentes, el contingente se suma a las 6 mil tropas presentes en la zona del Catatumbo, ubicada en el departamento del Norte de Santander, en el noreste del país.
“La parte de seguridad, que sabemos que está afectada por esa confrontación entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y ese grupo que se denomina Los Pelusos, es parte del origen del problema, y eso lo vamos a confrontar con toda la contundencia”, había informado el sábado el presidente Juan Manuel Santos, al anunciar el “despliegue de fuerza pública”, sin dar más detalles.
Desde el 14 de marzo, Los Pelusos, reducto de la exguerilla del Ejército Popular de Liberación (EPL), han impuesto un paro armado para presionar el fin de los enfrentamientos que sostienen con el grupo rebelde ELN, por el control de narcocultivos en la zona del Catatumbo.
A pesar de la presencia de 6 mil efectivos de policía y el despliegue del Ejército en la zona, que alberga la segunda mayor concentración del país de cultivos de coca -materia prima de la cocaína-, “los enfrentamientos han afectado a más de 85 mil personas, quienes se encuentran con graves restricciones de acceso a servicios, bienes básicos y limitaciones a la movilidad”, alertó la ONU el viernes en un comunicado.
Además de que “44 mil 829 niños y niñas presentan restricciones al acceso a la educación” y “por lo menos 2 mil 819 personas continúan en situación de desplazamiento masivo”.
