La Fiscalía Segunda de Drogas ordenó la detención de dos colombianos acusados del delito de tráfico de drogas, que eran parte de la tripulación de la narcolancha perseguida por el helicóptero AN-137 del Servicio Nacional Aeronaval (Senan), que se estrelló el 7 de febrero en Guna Yala y donde murió uno de sus ocupantes.
Ambos colombianos fueron capturados dos días después por una patrulla del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), en una trocha selvática en el sector de Tubuala, en esa comarca indígena.
Frank Ábrego, director del Senafront, informó que luego del accidente la narcolancha encalló en las costas de isla Pino y los narcotraficantes intentaron esconderse en tierra firme.
Una patrulla de 30 agentes fronterizos los persiguió, logrando capturar a dos de los sospechosos.
Uno de los colombianos llevaba una pistola 9mm y en la lancha se encontraron 167 kilos de cocaína.