Los inquilinos de los comercios del complejo Soho Mall reclaman una solución a corto y a largo plazo para que sus operaciones no se vean afectadas.
Alrededor de 80 comercios instalados en el centro comercial verán limitada su actividad a partir del próximo miércoles 6 de julio, si antes Soho Mall no recibe un balón de oxígeno en forma de extensión de la licencia que le concedió Estados Unidos (EU) y que le excluía temporalmente de las sanciones impuestas al resto de las compañías del Grupo Waked.
El pasado 5 de mayo, la Oficina de Control de Activos en el Extranjero (OFAC, por sus siglas en inglés) incluyó a las empresas de Abdul Waked en la Lista Clinton, una relación que identifica a personas o compañías sospechosas de lavado de activos.
Al estar en la lista, empresas y personas de EU tienen prohibido mantener relaciones comerciales con ellas.
Esta restricción limita la relación del negocio con suplidores, con bancos, con proveedores de servicios de tarjetas de crédito y con clientes.
Soho Mall fue una de las empresas señaladas por la OFAC, pero recibió una licencia que la excluía de las sanciones temporalmente. Ese permiso de la oficina del Departamento del Tesoro de Estados Unidos establecía que cualquier estadounidense que estuviera realizando transacciones, operaciones o tuviera contrato de negocio con una entidad o individuo del centro comercial Soho Mall Panamá, solo estaría autorizado a mantener la actividad comercial hasta las 12:01 a.m. del 6 de julio.
Directivos de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá recibieron ayer a un grupo de comerciantes que tienen tiendas en el complejo.
El presidente del gremio, Jorge García Icaza, dijo que hay alrededor de 80 comercios afectados que han invertido más de 60 millones de dólares y generan más de 460 empleos formales.
A estas cifras habría que añadir el personal del propio centro comercial que realiza tareas administrativas y operativas. “Lo que no queremos es que el miércoles 6 de julio estos comercios amanezcan con un candado en la puerta, por lo que solicitamos que, lo más pronto posible, se otorgue una licencia operativa que les permita seguir laborando regularmente”, dijo.
Acompañado por los comerciantes, García Icaza explicó que las limitaciones operativas afectarían a los establecimientos que son propiedad del Grupo Waked, pero también a los que no tienen nada que ver con el grupo. “Muchas de estas tiendas representan marcas americanas o tienen que comprar a Estados Unidos”, dijo García Icaza.
Mercedes Soto, empresaria que tiene un comercio en el complejo, afirmó que hay marcas que no son originalmente de Estados Unidos, pero que sus distribuidores están en el país norteamericano y, por lo tanto, también se verían afectadas. “Channel no es una marca americana, pero la filial que suple sí está en Estados Unidos. Si esto no se da [por la licencia] la pérdida sería grandísima”, lamentó.
Los inquilinos no participan en las negociaciones que se están llevando a cabo estos días para encontrar una solución definitiva.
La salida más factible sería similar a la utilizada con la cadena de tiendas Felix B. Maduro, que también era propiedad del grupo. García Icaza explicó el mecanismo: “La única forma de buscar una solución integral es que Soho Mall se desvincule del señor Waked. Eso se logra si el señor Waked entrega las acciones de ese centro comercial, y se ponen en un fideicomiso que esté en Panamá para que el Gobierno americano pueda eventualmente sacarlos de la Lista Clinton y operar de manera normal”.
El ministro de Economía y Finanzas, Dulcidio De La Guardia, dijo que los dueños del complejo están negociando con los bancos y que el pasado lunes las conversaciones se extendieron hasta entrada la noche.
El titular de Economía, que preside la comisión ministerial para atender el caso, acotó que se trata de una negociación complicada por la cantidad de actores involucrados —habría más de una decena de bancos— y se mostró esperanzado en que esta misma semana se alcance una solución.
