La Fuerza de Tarea Conjunta empezó ayer el traslado hacia la provincia de Chiriquí de los migrantes cubanos, haitianos y africanos que se encuentran en Darién.
Eric Ulloa, ministro encargado de Salud, informó que los traslados se realizan vía terrestre y marítima, pues los migrantes han manifestado que no tienen la intención de quedarse en Panamá.
Detalló que, de los 716 migrantes que llegaron al país la semana pasada, unos 300 ya fueron trasladados. Los migrantes, la mayoría de ellos procedentes de Cuba, se encuentran en las comunidades de Puerto Obaldía, Armila, Anachucuna, Carreto, La Miel, Titina y el sector de La Cruz, zona fronteriza con Colombia.
Costa Rica y Panamá vivieron una crisis similar entre 2015 y 2017, cuando grupos de migrantes cubanos quedaron varados en su intención de llegar a Estados Unidos, luego de que Nicaragua les cerró el paso por su territorio.