Los dirigentes magisteriales volvieron a rechazar ayer las propuestas presentadas por los miembros de la comisión de alto nivel designada por el Ejecutivo para negociar con los educadores que amenazan con una huelga a partir del lunes 18 de julio.
En el tercer día de negociaciones, los miembros de la comisión de alto nivel presentaron a los dirigentes magisteriales dos propuestas que mejoraban los puntos que correspondían al ajuste de la asignación del producto interno bruto destinado al sector educación y el pago del aumento salarial de 600 dólares que les otorgó poco antes de su salida del gobierno el presidente Ricardo Martinelli.
El ministro de la Presidencia, Álvaro Alemán, quien preside la comisión de alto nivel, explicó que le plantearon a los dirigentes magisteriales que al final de la gestión del presidente Juan Carlos Varela se habrá invertido en educación el 5.5% del producto interno bruto. Los educadores piden el 6%.
Indicó que les pueden otorgar el primer aumento de 300 dólares en dos pagos, de 150 dólares en 2017 y 150 dólares en 2018.
No obstante, los docentes proponen un pago único de 300 dólares para 2017 y de 300 dólares más para 2020.
Alemán explicó que hoy no se volverán a reunir, pero esperan el llamado de los educadores.
No obstante, indicó que el Gobierno no está en la capacidad de otorgar el aumento conforme lo solicitan.
Mientras, Diógenes Sánchez y Humberto Montero, coordinadores de la Unión Nacional de Educadores de Panamá, grupo que aglutina a 17 gremios, coincidieron en señalar que serán las bases las que finalmente decidan si aceptan o rechazan la propuesta del Ejecutivo.
Agregaron que el llamado a huelga es el producto de una negociación sin respuestas concretas de más de un año.
‘NO A LA HUELGA’
Por su parte, miembros de la Confederación Nacional de Padres y Madres de Familia de Panamá solicitaron a los educadores que reconsideren el llamado a una huelga nacional la próxima semana.
En una conferencia de prensa realizada ayer, Eleazar Gómez, presidente de la Confederación, manifestó que “queremos pedirle a los docentes que aprovechen la mesa de diálogo para llegar a acuerdos y que prioricen a nuestros hijos en este tema, para que no se vean afectados”.
De igual modo, reclamó a los educadores que una acción como la que se tiene prevista “pone en peligro y desmejora” la calidad de la educación de los niños, niñas y jóvenes del país.
“Nuestros hijos han sido demasiado sacrificados en diferentes periodos escolares y no podemos seguir jugando con su educación”, sentenció Gómez.
Por su parte, Karina Herrera, de la Federación de Padres de Familia de Panamá, agregó que apelan al sentido de vocación de los maestros y maestras para evitar la huelga.
Añadió que “estamos de acuerdo en que tienen derecho a sus mejoras salariales, sin embargo, también solicitamos que recuerden que el sujeto y objeto del estudio son los estudiantes, y estos se están viendo menoscabados en su progreso académico”.
