Alrededor de 50 mil personas, según los organizadores, y 20 mil, según los medios de comunicación, acudieron ayer en Tel Aviv a la gran concentración anual por la paz, organizada con motivo del aniversario del asesinato del ex primer ministro israelí Yitzhak Rabin.
El ex primer ministro fue asesinado el 4 de noviembre de 1995 por un fanático judío ortodoxo.
Por primera vez en 21 años, la manifestación estuvo a punto de no celebrarse por falta de fondos. Pero, el viernes, el partido de oposición Unión Sionista –fusión del Partido Laborista y de los simpatizantes de la centrista Tsipi Livni– decidió producir el evento.
Las principales formaciones políticas de izquierda movilizaban, delante del escenario, a jóvenes militantes luciendo camisetas de partidos políticos o con lemas contra el primer ministro Benjamin Netanyahu.
Rabin fue laureado en 1994, junto con su rival israelí Shimon Peres y el líder palestino Yaser Arafat, con el Premio Nobel de la Paz en reconocimiento por la firma del primer acuerdo de Oslo en 1993. El tratado debía abrir la vía a la creación de un Estado palestino independiente, una idea que hoy está en punto muerto, así como el proceso de paz. Israel ocupa los territorios palestinos, como Cisjordania, desde 1967.