Costa Rica se despidió ayer de los últimos 91 migrantes cubanos que se encontraban varados en el país desde el mes de noviembre, cuando no pudieron continuar en su ruta hacia la frontera entre México y Estados Unidos.
El último vuelo partió a México ayer martes del aeropuerto internacional Juan Santamaría, en San José, y en este grupo se incluyó a 50 migrantes que no tenían dinero suficiente para costear su viaje, por lo que requirieron del apoyo de organismos internacionales.
El Ministerio de Exteriores de Costa Rica dijo que con este viaje se da por finalizado el traslado de 4 mil 817 migrantes que contaban con la visa extraordinaria de tránsito para permanecer en el país, luego de que Nicaragua decidiera cerrar el paso por su frontera el 13 de noviembre.
En total, Costa Rica otorgó 7 mil 802 visas, por lo que las autoridades estiman que los restantes 2 mil 985 migrantes decidieron no esperar a ser parte de este operativo y continuaron su camino de manera ilegal, probablemente con ayuda de “coyotes”.
Ahora solo queda por resolver la situación de otros 50 cubanos que ingresaron al país de manera irregular tras la negativa del Gobierno costarricense a recibir a más migrantes luego del 18 de diciembre. Estos migrantes presentaron un recurso ante la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia y ahora las autoridades están en busca de un “tercer país” que los reciba, para evitar su deportación directa a Cuba.
El operativo de traslado se inició el pasado 12 de enero con vuelos hacia El Salvador, desde donde los cubanos debían continuar por tierra cruzando Guatemala y México hasta alcanzar territorio estadounidense. Posteriormente se habilitaron los vuelos directos a Ciudad Juárez y otras localidades; que según las autoridades mexicanas suman un total de 38.
