Un tribunal egipcio condenó a muerte a seis personas ayer, entre ellas a dos empleados de Al Jazeera juzgados en ausencia, acusados de proporcionar documentos sobre seguridad nacional al Gobierno de Catar y a la televisora con sede en Doha durante el gobierno del presidente Mohammed Mursi.
Mursi, el principal acusado del juicio, también fue condenado a 25 años de cárcel. Mursi y su secretario, Amin el-Sirafy, recibieron cada uno una sentencia de 15 años de prisión por otro delito. La hija de El-Sirafy, Karima, recibió la misma pena.
El expresidente, derrocado por el ejército en julio de 2013, ya fue condenado a muerte en otro caso. Su pena de muerte y otras dos condenas –cadena perpetua y 20 años en prisión– se encuentran bajo apelación.
Todos los veredictos de ayer pueden apelarse.
Los dos empleados de Al Jazeera–identificados por el juez como el productor de noticias Alaa Omar Mohammed y el editor Ibrahim Mohammed Hilal– fueron condenados junto con Asamaa al-Khateib, que trabajaba para Rasd, red de medios que se cree estaba vinculada a la Hermandad Musulmana.
no declaró ayer, pero un artículo en su sitio en inglés identificó a Hilal como un exdirector de noticias de su canal en árabe, e informó que Alaa Omar Mohammed fue empleado de la cadena hasta 2015. Los otros tres sentenciados a muerte son el productor de documentales Ahmed Afify, un tripulante de cabina de EgyptAir –Mohammed Keilany– y el académico Ahmed Ismail.