Un tribunal de El Salvador condenó a 390 años de cárcel a cada uno de siete pandilleros acusados por la masacre de 11 trabajadores cometida en marzo de 2016, informaron fuentes oficiales.
La Fiscalía General de la República por medio de su cuenta en Twitter celebró que en el Juzgado Especializado de Sentencia logró la “condena de 390 años de cárcel para cada imputado ligado a la masacre de San Juan Opico”. La ley salvadoreña establece un tope de 60 años de encarcelamiento.