Más de 70 años después del final de la Segunda Guerra Mundial, la justicia alemana condenó ayer a un ex guardia de Auschwitz , Reinhold Hanning, a cinco años de prisión, un veredicto que podría ser el último por los crímenes nazis.
El tribunal alemán reconoció al antiguo miembro de las SS de 94 años culpable de “colaboración” en la muerte de 170 mil personas en el campo de exterminio.
“Este juicio es lo mínimo que la sociedad puede dar para hacer algo parecido a la justicia (...) incluso 70 años después e incluso con un acusado de 94 años”, dijo la jueza que presidió las audiencias, Anke Grudda.
Durante el juicio, el acusado expresó su arrepentimiento. “Me avergüenzo de haber dejado que esto sucediera y de no haber hecho nada para impedirlo”, declaró en una confesión leída por sus abogados, rompiendo con décadas de silencio.
La decisión del tribunal se dio a conocer en el gran vestíbulo del edificio, habilitado especialmente como sala de audiencia, debido a la gran afluencia mediática y a la presencia de las partes civiles llegadas de Estados Unidos, Canadá e Israel.
El presidente del Congreso Judío Mundial, Ronald S. Lauder, dio la bienvenida en un comunicado a la decisión de la justicia. “Ha obtenido la sentencia que merecía”. Sin embargo, Lauder lamentó que este juicio haya tenido lugar tantas “décadas después”.
Para los sobrevivientes del Holocausto y los descendientes de las víctimas, este juicio es “un gran paso, aunque tardío”, en “el examen completo de los asesinatos masivos en Auschwitz”, indicaron sus abogados en un comunicado.
Hanning es el tercer acusado en una serie de juicios que comenzó con la condena en 2011 de John Demjanjuk, antiguo guardia del campo de exterminio de Sobibor, y la del año pasado contra Oskar Gröning, ex contable de Auschwitz, tras décadas de indulgencia judicial.
