Un tribunal peruano condenó a 22 años de prisión al exjefe del ejército Nicolás Hermoza y al exjefe de los servicios de inteligencia Vladimiro Montesinos, por el asesinato y posterior incineración de los cuerpos de tres universitarios opositores al gobierno de Alberto Fujimori en 1993.
La sentencia contra los dos exjerarcas, presos desde hace 15 años por otras violaciones a los derechos humanos, señala que la fiscalía demostró su responsabilidad en la desaparición forzada del profesor Justiniano Najarro y los estudiantes Martín Roca Casas y Kenneth Anzualdo. El tribunal también concluyó que los tres desaparecidos fueron asesinados y sus cuerpos quemados en un horno en los sótanos del servicio de inteligencia del ejército.
Las víctimas habían sido detenidas en 1993 por una patrulla en la Universidad Técnica del Callao, en el marco de una operación para enfrentar a Sendero Luminoso y al Movimiento Túpac Amaru.
Hermoza tiene 81 años y la condena actual se suma a otras por corrupción, secuestro y homicidio. Vladimiro Montesinos cumple, por su parte, condenas de más de 20 años por los mismos casos y delitos que el exjefe del ejército.