El Juzgado Duodécimo Penal condenó a cinco años y tres meses de prisión a Enrique Jaén Chérigo, convicto y confeso por la muerte de la ciclista panameña Mónica Licona, informaron ayer fuentes del Órgano Judicial.
Jaén, quien fue sentenciado por la comisión de delitos contra la vida y la integridad personal en la modalidad de homicidio culposo agravado, también quedó inhabilitado para ejercer funciones públicas durante el mismo periodo de la condena y no podrá tener licencia de conducir por dos años.
Licona murió tras ser arrollada en la avenida Balboa el domingo 20 de septiembre de 2015, poco antes de las 6:00 a.m. cuando practicaba ciclismo.
Jaén, quien conducía un vehículo Kia blanco, la embistió y se dio a la fuga, para luego abandonar el carro en la avenida México.
La Policía Nacional lo capturó seis días después en la barriada Las Perlas de Santiago, en la provincia de Veraguas.
Jaén confesó el hecho y aseguró estar arrepentido. “Me siento arrepentido por lo ocurrido, porque sé que fue un accidente”, dijo al rendir indagatoria. También pidió disculpas a los familiares de la joven.
La muerte de Mónica Licona, una joven destacada en el mundo de la natación y el triatlón, del que surgió su pasión por montar bicicleta, conmovió al país, generando una controversia nacional, debido a la falta de respeto de parte de algunos conductores con los ciclistas.