Giorgio Martelli, uno de los principales recaudadores de la campaña electoral de la presidenta Michelle Bachelet, fue condenado ayer por delitos tributarios en una pesquisa por financiamiento ilegal de la política chilena.
Martelli jugó un rol clave en la pasada campaña, que significó la reelección de la socialista, en diciembre de 2013. Junto a otros “operadores políticos”, como él mismo se definió públicamente, ayudó a recaudar fondos para financiar la campaña de Bachelet, a través del aporte de empresas, justificándolos con servicios no prestados antes del período en que la ley permite el aporte reservado y anónimo de empresas.
Después de dos años de investigación, el juez condenó a Martelli como autor de delitos tributarios, al final de un juicio abreviado y tras un acuerdo entre las partes. La Fiscalía pidió 800 días de pena remitida y el pago de una multa de $4 mil 200.
La investigación cuantificó en 245 millones de pesos (unos 355 mil dólares) el monto recibido por Martelli a través de “contratos simulados” entre 2012 y 2013 con la minera Soquimich (SQM), controlada hasta hace poco por el exyerno del exdictador Augusto Pinochet (1973-1990).
Martelli recibió estos recursos a través de la empresa fantasma Asesorías y Negocios, que entregó boletas por servicios no prestados a SQM, la que introdujo esos pagos en su contabilidad, rebajando impuestos.
Los pagos de SQM se habrían realizado antes de que Bachelet oficializara su intención de competir nuevamente por la presidencia, en marzo de 2013, sin su conocimiento. “Yo no sabía que los fondos venían de Martelli. Sería muy doloroso si se comprueba el aporte de SQM”, declaró en una entrevista en junio de 2015.
El caso forma parte de un extendido mecanismo de recaudación de fondos de partidos y líderes políticos que se destapó en los últimos años en Chile, a través de empresas que hacían aportes y recibían boletas de honorarios por servicios no prestados, práctica que también utilizó el grupo Penta, uno de los más grandes del país, para financiar al mayor partido opositor.
Presidenta pide perdón a la etnia mapuche
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, pidió ayer perdón por los “errores y horrores” cometidos contra el pueblo mapuche, en un intento de comenzar a saldar una vieja deuda con la mayor etnia chilena. “Hemos fallado como país”, dijo al presentar un plan integral para la región de La Araucanía, oficializar la lengua mapudungún y actualizar el catastro indígena.
Primeros habitantes del sur de Chile, los mapuches lucharon contra los conquistadores españoles hasta que a fines del siglo XIX fueron sometidos por el Ejército chileno. Hoy intentan recuperar los territorios que les fueron arrebatados por el Estado tras la “pacificación de La Araucanía”.
