Los legisladores regresan a Washington esta semana para una sesión abreviada en temporada de elecciones, en la cual probablemente realizarán lo que hacen mejor: la menor cantidad de trabajo posible.
Todo lo que tiene que hacer el Congreso este mes es evitar que se paralicen las tareas de gobierno el 1 de octubre y, con un poco de suerte, proporcionar finalmente dinero para el combate al virus del zika.
Los republicanos que controlan el Congreso prometieron que ahora no van a dar traspiés, pero las semanas por venir podrían resultar espinosas.
Una motivación principal para la sesión de septiembre, en especial para el líder de la mayoría en el Senado, el republicano Mitch McConnell, es permitir que los legisladores regresen a realizar campaña electoral tan pronto como sea posible.