Los diputados chilenos aprobaron ayer el aborto en tres causales, en uno de los pocos países donde la interrupción del embarazo no está permitida en ningún caso, al final de un áspero debate que desnudó diferencias en el oficialismo y la oposición.
Los diputados votaron por separado cada una de las tres causales. El caso de peligro de muerte para la madre fue sancionado por 67 votos a favor y 47 en contra.
El de inviabilidad fetal, por 62 a favor y 46 en contra, mientras que el que más polémica ha suscitado, el de embarazo en caso de violación, fue aprobado por 59 votos frente a 47.
“Estamos ante un día histórico. Vemos una voluntad política de entregar a las mujeres a tomar sus propias decisiones”, celebró la diputada del oficialista Partido Comunista Karol Cariola.
“Este es un retroceso en la protección de la vida del que está por nacer, pero es solo un primer paso”, afirmó por su parte la diputada del partido Unión Demócrata Independiente, Claudia Nogueira.
La iniciativa debe ahora ingresar a su tramitación en el Senado, mientras que parlamentarios de oposición anticiparon que la impugnarán ante el Tribunal Constitucional, ya que en su visión vulnera la protección del niño que está por nacer.
En Chile se registran unos 30 mil abortos provocados o espontáneos de acuerdo a los egresos hospitalarios, pero no hay certeza del número que se realiza en la clandestinidad.
