El Congreso debatirá el próximo miércoles sobre el nuevo acuerdo de paz logrado por el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), informó ayer el presidente Juan Manuel Santos.
“El expresidente [Álvaro] Uribe dijo en el Congreso el jueves pasado que se debería llevar esta discusión [al recinto], para hacer un acuerdo en el Congreso de la República. Yo estoy de acuerdo con esa propuesta de trasladar las discusiones al propio Congreso de la República y vamos a llevar el tema la semana entrante, el miércoles, al Congreso”, dijo Santos en una alocución.
El mandatario detalló que ese debate en el Congreso ocurrirá“previa discusión con las FARC” sobre la forma en que se refrendará el pacto.
La ratificación podría ser en el mismo Parlamento, mediante una nueva consulta popular, u otro mecanismo. “La refrendación es un paso importantísimo dentro de este proceso y hemos escuchado con muchísima atención las expresiones de los que están sugiriendo que sea el Congreso la vía de refrendación”, explicó.
El Gobierno cuenta con una mayoría en el Congreso, lo que le facilitaría la aprobación del nuevo texto y su posterior implementación.
El gobierno de Santos y las FARC renegociaron hasta hace una semana en Cuba –donde se reúnen desde hace cuatro años–, el pacto de paz al que incorporaron propuestas de la oposición, luego de que el original fuera rechazado en un plebiscito el pasado 2 de octubre.
Santos hizo estas declaraciones ayer, tras encontrarse con su jefe negociador, Humberto de la Calle, y el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, quienes se reunieron con líderes de los sectores que promovieron el “no” en el plebiscito para explicarles el nuevo pacto.
“Estamos pendientes de una reunión con los voceros del Centro Democrático” pautada para mañana, expresó sin embargo Santos, refiriéndose al partido del actual senador Uribe, principal opositor a los acuerdos y quien aún no se pronuncia formalmente sobre el contenido del nuevo pacto.
El mandatario reiteró además “la urgencia de avanzar rápido” en la implementación de los acuerdos, porque “en diferentes zonas del país los grupos armados ilegales quieren llenar los espacios que las FARC han venido dejando en su movilización hacia los puntos donde se están concentrando” para luego dejar las armas, como advirtió la ONU esta semana.
El Nobel de la Paz señaló en días pasados que está“determinado a mantener esta paz y llevar este acuerdo a través del Congreso” para que se implemente rápidamente porque el cese el fuego es frágil. De hecho, dos guerrilleros de las FARC murieron esta semana en un choque con el ejército al norte del país. pese a que las FARC y el Gobierno mantienen un cese de hostilidades, bilateral y definitivo, desde el 29 de agosto.
El nuevo texto, que las autoridades y las FARC consideran “final”, recogió precisiones en temas criticados en el pacto inicial, como la aplicación de la justicia transicional y el juzgamiento del narcotráfico como delito conexo a la rebelión.
El pasado viernes, la OEA expresó su beneplácito por el nuevo texto, en una sesión en la que estuvo presente Santos. Y mientras él pronunciaba su discurso, Uribe escribió en Twitter: “Santos dialoga con comunidad internacional sobre acuerdo con FARC que a los colombianos del ‘no’ pretende imponerles como algo inmodificable”.
