El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas condenó los atentados contra dos iglesias cristianas coptas en Egipto, calificando los ataques de “odiosos” y “cobardes”.
En un comunicado, el Consejo urgió a todos los Estados miembros a cooperar con el Gobierno egipcio para llevar ante la justicia a los perpetradores de los ataques, que fueron reivindicados por el grupo Estado Islámico (EI).
Los miembros del cuerpo ejecutivo de la ONU “expresaron su profunda simpatía y condolencias a las familias de las víctimas y al Gobierno de Egipto, y desean una rápida y completa recuperación a quienes resultaron heridos” en los atentados, señala el comunicado.
“Los miembros del Consejo de Seguridad reafirman que el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones constituye una de las más serias amenazas para la paz y la seguridad internacional”, agrega.
Los dos atentados con bomba reivindicados por el grupo yihadista Estado Islámico (EI) causaron, al menos, 44 muertos y decenas de heridos, los más sangrientos ataques de los últimos años contra la minoría cristiana de este país.
El presidente Abdel Fattah al Sisi anunció ayer un “estado de emergencia por tres meses”.
Según la Constitución egipcia, el jefe del Estado debe someter esta medida al Parlamento, en el que domina su sector político, que tiene una semana para pronunciarse.
Al Sisi se expresaba durante una conferencia de prensa en el palacio presidencial de El Cairo, pocas horas después de los dos atentados.
“Hay una serie de procedimientos a seguir. En primer lugar, un estado de emergencia de tres meses”, anunció con gesto grave el presidente, precisando que esta medida fue tomada para “proteger” y “preservar” al país.
Un kamikaze perpetró un ataque contra una iglesia de Alejandría (norte) en el que murieron 17 personas y 48 resultaron heridas, según un último balance actualizado del ministerio de Salud. El individuo, que llevaba un cinturón de explosivos, se hizo estallar después de que la Policía le impidiera entrar en la iglesia de San Marcos, indicó el ministerio del Interior.
El papa copto Teodoro II, que había asistido a las celebraciones del Domingo de Ramos en esa misma iglesia por la mañana, abandonó el templo antes de la explosión, según informó su secretario personal. Horas antes, un primer atentado, aparentemente también perpetrado por un suicida, dejó 27 muertos y 78 heridos en la iglesia Mar Girgis de Tanta, a 120 kilómetros al norte de El Cairo, en el delta del Nilo.