RUTA 2019

Construir ética pública como antídoto para la corrupción

Construir ética pública como antídoto para la corrupción
Construir ética pública como antídoto para la corrupción

La tradición del voto popular en el ADN de Panamá, abrió el foro Coyuntura Electoral y Riesgos Futuros, organizado por la Florida State University, a propósito de la contienda del 5 de mayo.

El politólogo Carlos Guevara Mann abrió el panel. Recordó que desde 1903 en el país se han celebrado 42 jornadas electorales, durante las cuales ha habido 93 votaciones populares (por cargos), número que se elevará a 97 este año. Un promedio de una elección cada 13 meses.

El cargo que más se ha sometido a votación es el de los llamados “consejeros municipales”, con 32 elecciones (1903-1968). Justo detrás está el puesto de diputado, con 22 elecciones.

Le sigue el de presidente de la República, con 19, el de alcalde con 7, y el de representante de corregimiento, con 6, entre otros.

La catedrática Carla Pousa se enfocó en las vulnerabilidades de Panamá en relación a Centroamérica y el escenario global. Según Pousa, Panamá es “particularmente vulnerable” por su posición geográfica. Los cables de fibra óptica que pasan por debajo del istmo, argumenta, nos abren a ser plataformas para ataques cibernéticos globales.

Además, dijo que los tratados que el gobierno de Juan Carlos Varela pactó con China podrían aguardar dificultades, debido a “las cuestionables tácticas” de negocios del gigante asiático. También sustentó que las amenazas climáticas y la inestabilidad política de otros países podrían exacerbar las crisis migratorias. Y todos estos temas, remarcó, “no están en el debate” que se desarrolla rumbo a las elecciones, a pesar de ser problemas que los próximos gobiernos tendrán que afrontar.

Luis Fernando Gerlein, investigador de la Universidad Externado de Colombia, hizo énfasis en la necesidad de “construir una ética pública que censure y castigue con firmeza la corrupción”, fenómeno que es “el principal problema político y social” de países como Panamá. Puso como ejemplo a los exmandatarios latinoamericanos que están en prisión o enfrentando procesos penales. En esa lista están Luiz Lula Da Silva (Brasil) y Ricardo Martinelli (Panamá).

Gerlein atribuye la “rampante corrupción” a la falta de educación política, y advierte que en una nación democrática es necesario que “permanezcan las instituciones sobre los mandatarios”. Recordó que el individuo no debe estar “por encima de la ley,” y que el poder debe estar “repartido en tres instancias”, porque solo de esta forma “tendrá una verdadera base la democracia latinoamericana y panameña”.

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