Una de las pruebas deportivas internacionales más importantes que se realizan en Panamá, el Ironman 70.3, no recibió el apoyo económico necesario y abandonó el país.
El costo para realizar el triatlón con atletas profesionales y aficionados era de $1.3 millones por año, pero la Contraloría General de la República no lo autorizó.
Así lo explicaron voceros de la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP), la Alcaldía de Panamá y de la Unión de Triatlón de Panamá (UTP).
A la Contraloría se le consultó sobre el tema por diversos medios, pero no se obtuvo respuestas.
El año pasado asistieron mil 300 atletas de diferentes países, buscando clasificación para el mundial de la distancia 70.3.
El no refrendo contrasta con el aporte de $1.6 millones que le dio el Gobierno a la Federación Panameña de Fútbol (Fepafut), tras su tercer lugar en la Copa Oro de 2015. Ese mismo año se anunció que se extendía la relación con el Ironman por cuatro años (2016-2019), pero en 2017 no consiguió los fondos para asegurar la permanencia.

