La Dirección General de Ingresos (DGI) declaró ayer la “nulidad absoluta” del contrato celebrado por la institución con Cobranzas del Istmo, compañía que desde 2010 prestaba, en exclusiva, la gestión de cobros morosos a cambio de comisiones que podían ascender al 30% del monto recuperado.
El nuevo director general de Ingresos, Publio Cortés, sustentó su decisión en la sentencia del 11 de agosto de la Corte, que declaró inconstitucional la Autoridad Nacional de Ingresos Públicos porque se le atribuyeron a la entidad funciones que corresponden al presidente de la República y al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Con ese mismo argumento, la DGI alega que el contrato “es violatorio de la Constitución porque ha cedido la función de gestión de cobro de deuda tributaria morosa a una empresa privada a cambio de onerosas comisiones”.La empresa, que según el MEF en los últimos dos años ha cobrado $39 millones en comisiones, tiene cinco días hábiles para presentar un recurso de reconsideración.
