En un contexto en el que las adolescentes se embarazan cada vez con más frecuencia y las enfermedades como el VIH/sida atacan sin piedad a los más jóvenes, resurge la controversia pública sobre la educación sexual en las escuelas.
La polémica parte de la presentación en la Asamblea Nacional de un nuevo proyecto de ley –el tercero desde 2008–, con el que se pretende adoptar políticas públicas en esta materia.
Voces desde la sociedad civil y el Gobierno debaten, especialmente, en torno a tres de los artículos de la norma, relacionados con el derecho a decidir la descendencia, los métodos de planificación familiar, y la confidencialidad en la atención médica al adolescente.
Los detractores sostienen que la norma impulsa a los jóvenes a iniciar relaciones sexuales a temprana edad, y le da una patada a la patria potestad de los padres y al derecho a la educación religiosa.
Quienes la apoyan, en cambio, afirman que la ley contribuiría a frenar el creciente número de embarazos en menores –4 mil 425 hasta mayo pasado– y a evitar el contagio de adolescentes con enfermedades de transmisión sexual.