Corea del Sur, China y Japón celebrarán una cumbre el 9 de mayo en Tokio, anunció ayer el gobierno de Seúl, una nueva cita en un periodo de intensa actividad diplomática sobre el programa nuclear norcoreano.
A la cumbre asistirán el presidente surcoreano, Moon Jae-in; el primer ministro de Japón, Shinzo Abe; y el de China, Li Keqiang.
El anuncio llega tras la cumbre histórica del 27 de abril, que reunió al presidente surcoreano y al líder norcoreano, Kim Jong Un, en la Zona Desmilitarizada que separa los dos países.
En esa cita se comprometieron a trabajar por la desnuclearización y a buscar un tratado de paz que ponga fin de forma oficial a la guerra de Corea (1950-1953), allanando el camino para el esperado cara a cara de Kim con el presidente estadounidense, Donald Trump.
“Queremos confirmar la cooperación con el presidente Moon antes de la cumbre entre Estados Unidos y Corea del Norte”, dijo Abe durante una visita a Ammán, la capital jordana, en la que definió la cumbre venidera como “muy significativa”.
Los tres países asiáticos están profundamente involucrados en la cuestión norcoreana, al compartir vecindarios, e intereses comerciales y estratégicos.
