El expresidente de Ecuador Rafael Correa dijo ayer que acudirá a un llamado de la fiscalía para declarar en una investigación sobre un presunto perjuicio millonario al Estado en la venta de petróleo a China y Tailandia.
“Claro, siempre cumpliré con mi deber como ciudadano. Pese a todo, sigo confiando en la justicia y todo lo que me pida lo haré”, manifestó el exgobernante en declaraciones divulgadas por el canal Ecuavisa.
El miércoles, Correa fue citado por la Fiscalía para el próximo lunes para “recoger su versión sobre los hechos que se investigan” en el denominado caso Petrochina.
El organismo indaga un posible perjuicio al Estado ecuatoriano en ventas anticipadas de petróleo que aplicó el gobierno de Correa (2007-2017) para recibir miles de millones de dólares a cambio de la posterior entrega de crudo, principalmente a China, que se convirtió en el mayor prestamista del país.
El periodista y político ecuatoriano Fernando Villavicencio sostiene en una denuncia presentada ante la Fiscalía que hubo presuntas irregularidades en las negociaciones con China y Tailandia que dejaron perjuicios por 2 mil 200 millones de dólares al Estado.
“Yo solo firmé una preventa [anticipada] petrolera, la de 2010. Nos daban mil millones [de dólares por parte de China] y autorizaba el convenio (...) para que se pague con petróleo”, añadió Correa.
Indicó que a partir de entonces cambió la ley ecuatoriana y “yo no he firmado ninguna otra preventa petrolera, y me acusan de preventas petroleras hasta 2016 (...). Tendrán que demostrar que hay irregularidades”.
La investigación fiscal se inició hace un año y es la primera vez que el exmandatario es llamado a declarar por el caso.
Correa aduce que sus adversarios, incluido el presidente y exaliado Lenín Moreno, pretenden involucrarle en presuntos actos de corrupción en el marco de una persecución política en su contra.
