Cinco meses después de que el Ministerio de Obras Públicas (MOP) le entregó a la Constructora Meco, S.A., la orden de proceder para la ampliación y rehabilitación de la carretera Pedregal- Gonzalillo -Transístmica, conocida como “corredor de los pobres”, los trabajos de campo aún no empiezan.
El MOP informó, a petición de este medio, que los trabajos no inician porque la constructora está esperando la aprobación del estudio de impacto ambiental (EIA).
No obstante, indica que esto no significa que no se realizan otros procesos, como el diseño, etapa que también está dentro de la licitación, cuyo monto es de 96.9 millones de dólares.
De hecho, durante un recorrido por el lugar, se observaron algunos letreros que indicaban los kilómetros que tiene la vía, al igual que una cuadrilla de topógrafos trabajando en los predios de la carretera que une el área norte con el este del sector metropolitano.
PROYECTO VIAL
La orden de proceder para comenzar estos trabajos la entregó el ministro de Obras Públicas, Ramón Arosemena, a los representantes de la constructora Meco el pasado 18 de enero, en un acto que contó con la presencia del presidente Juan Carlos Varela.
Según el reporte del MOP, el proyecto consiste en ampliar 9.4 kilómetros de la vía Pedregal – Gonzalillo, y rehabilitar 1.8 kilómetro de la carretera Villalobos.
Agrega que la obra comprende “estudios, investigaciones, levantamientos topográficos, diseños finales para la construcción de la rehabilitación y el ensanche de la nueva vialidad”.
De igual modo, durante la ejecución de la obra se construirán dos nuevos carriles para ampliar a cuatro la vía, además de dos pasos elevados vehiculares, tipo herraduras, para mejorar el acceso a la nueva vía.
A la vez, aseguran que estos trabajos beneficiarán a unas 200 mil personas que residen en las comunidades cercanas a esta área, así como las que la utilizan para llegar a otros puntos de la zona metropolitana.
En su informe, las autoridades de Obras Públicas sostienen que al momento de comenzar los trabajos de campo, el tráfico seguirá abierto para los conductores.
Advierten que dentro del pliego de condiciones de la licitación la constructora Meco, S.A., deberá garantizar que el flujo de tráfico se mantenga continuo e ininterrumpido durante todo el período de construcción, que es de 730 días.
EXPECTATIVAS
Moradores y trabajadores del área están sorprendidos porque los trabajos no empiezan, a pesar de que la orden de proceder se entregó a principios de año.
Eliézer Pimentel, quien se dedica a vender frutas y plantas en un local que levantó en el área de servidumbre de la carretera, explicó que mientras los trabajos no comiencen se mantendrá en el lugar con su negocio.
Pimentel es consciente de que tiene que salir del área, y que esto representa que otras siete familias se quedarán sin el sustento diario.
Mientras, David Guerrero, administrador de una parrillada, explicó que esperan el desarrollo de este proyecto, porque mejorará la circulación vehicular por el sector.
Añadió que solo una vez los encargados del proyecto se acercaron a enseñarles los planos, pero en ese momento indicaron que podrían cambiar.
BENEFICIOS
El expresidente de la Comisión Vial de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos Arnulfo Ho aseguró que se trata de una circunvalación, es decir, una vía que permite la circulación a diferentes puntos de la ciudad capital.
Por ejemplo, indicó que esta vía permite que los conductores se conecten desde la Transístmica con la vía Domingo Díaz, así como la utilización de los corredores.
La historia de la construcción de la carretera que unirá la Boyd Roosevelt (o Transístmica) con el corregimiento de Pedregal comenzó en la década de 1990.
LOS NÚMEROS DE LA vía
$96.9
millones es el costo de la carretera.
200
mil personas se beneficiarán con la obra.
5
meses pasaron desde que entregaron la orden de proceder.

