Ante una habitación repleta de votantes estadounidenses, ocho corresponsales de distintas nacionalidades explicaron el particular interés que suscitan las elecciones de ese país en el resto del planeta.
El panel, organizado por la Universidad de Columbia, en Nueva York, Estados Unidos, incluyó a Tove Bjoergss (Noruega), David Brooks (La Jornada, México), Vincent Weifeng (BBC, Londres), Yasmine Ryan (freelance, Nueva Zelanda), Mathias Kolb (Süddeutsche Zeitgun, Alemania), Vladimir Lenskiy (RTVi, Rusia) y a la periodista María Cristina Ramírez, por La Prensa, de Panamá.
La mirada internacional está puesta sobre el 8 de noviembre, día en que el electorado decidirá si su próximo presidente será el candidato republicano Donald Trump, o si quien asumirá el cargo será la demócrata Hillary Clinton.
Irregular es la palabra que utilizaron para describir esta contienda electoral. Dominada por acusaciones de corrupción, alegaciones de acoso sexual y enfrentamientos políticos en el inusual terreno de las redes sociales, los corresponsales concordaron que este debió haber sido el año que sería recordado como el de la primera mujer candidata a la Presidencia, pero que, independiente de la decisión final, será recordado como el año en el que el a veces volátil empresario Donald Trump dominó la conversación.
CON LA VISTA SOBRE ESTADOS UNIDOS
Cada región mira las elecciones con el filtro de sus intereses personales con la gran potencia. El corresponsal mexicano David Brooks asegura que su país se ha visto obligado a participar de la contienda, sin quererlo, debido a los frecuentes comentarios del candidato republicano sobre la inmigración. Por eso, miran las elecciones con especial atención: al menos 10% de la población mexicana reside en Estados Unidos.
En el caso de China, que Weifeng cubre extensamente para la BBC, existe una generación de empresarios exitosos que en muchos casos se iniciaron inspirados por la trayectoria de Donald Trump. Su figura, entonces, es particularmente atractiva para el país asiático.
De la misma forma, debido a que se trata de una sociedad sexista, en la que las mujeres en política no pueden aún pensar en ocupar el puesto de primer ministro, la candidatura de Clinton es fuente de inspiración, a pesar de su estricta postura ante la relación entre China y Estados Unidos.
Panamá, explicó Ramírez, ve las elecciones con interés, debido a que Estados Unidos es el principal socio comercial del país, una relación que se vería afectada si el candidato republicano, quien dentro de su plataforma aboga por restricciones al libre comercio, fuese a asumir la Presidencia.
El caso de Rusia es particular, según el recuento dado por el productor y reportero Vladimir Lenskiy, principalmente porque la línea editorial de los medios del país presidido por Vladimir Putin es indudablemente pro Trump, por lo que quienes transmiten desde el extranjero deben esforzarse por mostrar ambas caras de la decisión.
Cuando el martes 8 de noviembre llegue, será en Estados Unidos casi un día regular.
Al contrario de la experiencia nacional, el derecho al voto en ese país se ejerce durante alguna ventana de tiempo que se pueda obtener fuera de las responsabilidades laborales. No se confiere un día libre ni se planea durante un domingo.
El consenso es que no habrá sorpresas: las encuestas le dan la victoria a Hillary Clinton y la posibilidad de que Donald Trump gane el terreno necesario como para recuperarse luego de los recientes escándalos que lo acusan de acoso sexual, es poco probable. Aún así, el brexit, con su sorpresivo resultado, es un sombrío recordatorio de que el electorado todavía no ha tomado su decisión.
