La Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia negó una demanda presentada en 2011 por indígenas de la comarca Ngäbe Buglé, que pedía la nulidad del estudio de impacto ambiental (EIA) de la hidroeléctrica Barro Blanco.
Un fallo dictado el 31 de julio pasado por el magistrado Víctor Benavides concluyó que no es ilegal el EIA del proyecto hidroeléctrico, que se construye a orillas del río Tabasará, en Tolé, Chiriquí.
El magistrado argumentó que la Autoridad Nacional de Ambiente cumplió con el mecanismo de participación ciudadana, al realizar la consulta pública el 8 de febrero de 2011 en la escuela Veladero en Tolé, en idioma español.
Aunque Benavides admitió que los indígenas hablan otras lenguas, puntualizó que la consulta no pierde validez, porque el español es el idioma oficial usado por las autoridades ordinarias y de la comarca.
La decisión de Benavides fue apoyada por su colega Luis Ramón Fábrega. En tanto, el magistrado Abel Zamorano emitió un salvamento de voto.