La Corte Suprema de Estados Unidos vetó ayer la entrada en vigor de una reforma en el mapa electoral en Virginia, que está bajo sospecha de haber sido diseñada para diluir la influencia del voto negro.
El máximo tribunal, buscando evitar cualquier señalamiento de parcialidad, evitó pronunciarse sobre el fondo del tema. Con una mayoría estrecha de 5 votos contra 4, estimó que la Cámara Baja del estado, donde se originó la reforma, no tenía legitimidad para hacerla.
El pronunciamiento deja en firme una decisión de un tribunal que ordenó volver a diseñar un mapa electoral antes de las elecciones del 5 de noviembre por estimar que la reforma hecha en 2011 por los legisladores locales había distribuido a los electores negros para bajar su influencia. Este asunto es muy importante en un país donde los electores negros votan mayoritariamente por los demócratas y los blancos tienen más tendencia hacia los republicanos.
