La Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó a Guatemala por la aplicación de la pena de muerte en 1998 contra un campesino acusado de asesinato, al considerar que se violaron los principios de derecho a la vida y de garantías judiciales, informó ayer el tribunal.
La sentencia de la corte continental con sede en San José destaca que la Convención Americana de Derechos Humanos establece un régimen “claramente restrictivo” para la aplicación de la pena de muerte, y apunta a su progresiva eliminación.
Señaló que al condenar a Manuel Martínez a la pena capital en 1995 el Estado vulneró los principios de legalidad y derecho a la vida contemplados en la Convención Americana.